
Hielos eternos
Un antropólogo en la Antártida
Camilo José Cela Conde
Sabes que no eres el mismo. La Antártida se encarga de que algo muy profundo, algo que se esconde allá en lo más hondo de tu cerebro, cambie para siempre después de ver la banquisa, los témpanos, los glaciares; después de sentir en la cara el mordisco del viento que ruge; luego de entender que sigues vivo porque ningún espectro quiso aplastarte.
Bien mirado, no eres nada ni nadie. ¿Cómo podrías volver a casa?
